Nueva York, 25 oct (EFE).- Estar en una prisión en Nueva York ‘es una guerra mental, emocional y física’ por la supervivencia y si no lo logras, ‘literalmente puedes morir’. Es así como Wilfredo Laracuente recuerda las dos décadas que pasó en seis prisiones en este estado, donde actualmente muere una persona cada tres días.
Afortunadamente Laracuente no pasó a engrosar esas estadísticas.
Un reciente estudio del Centro para la Justicia de la Universidad de Columbia muestran que las 1.278 personas muertas en la última década en las prisiones del estado son más que el total de ejecutados (1.130) en Nueva York durante los 364 años en que estuvo vigente la pena de muerte (1608-1972).Las muertes en prisión se han acelerado desde el 1976, -año en que el Departamento de Corrección del estado comenzó a recopilar estas estadísticas-, cuando fallecía un reo cada doce días, según el estudio, llamado ‘Nueva pena de muerte en Nueva York’, que analizó datos entre el 1976 y el 2020.