El Gobierno sudanés responsabilizó este lunes a los militares de las posibles consecuencias del golpe de Estado que el Ejecutivo acusa a los uniformados de perpetrar y confirmó que tanto el primer ministro, Abdalá Hamdok, como su esposa están en paradero desconocido.
“Los líderes militares del Estado sudanés tienen la plena responsabilidad de la vida y seguridad del primer ministro, Abdalá Hamdok, y de su familia. Estos líderes tienen la responsabilidad de las consecuencias penales, legales y políticas de las decisiones unilaterales que han tomado”, dijo en un comunicado la oficina del primer ministro.