Gran parte de la Península Ibérica se encuentra esta semana bajo aviso por la segunda ola de calor del verano en España, que durará al menos hasta el próximo domingo, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Las altas temperaturas suponen un peligro importante para la salud, y el primer episodio de calor del mes de agosto ya ha cobrado su primera víctima: un hombre de 85 años que falleció el lunes en Badajoz por un golpe de calor.
Solo en julio de 2025, 1.060 personas murieron a causa del calor en España, según informa el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), una cifra que supone un alarmante aumento del 57% respecto a julio de 2024 y del 54,5% en comparación con el mismo periodo de 2023. En lo que va de año, el dato asciende a 3.255 muertes atribuibles a las altas temperaturas, una cifra que supera con creces la del año pasado, que se situó en 2.534. Y el verano todavía no ha terminado.