A Luis Felipe Urueta le ha tocado romper corozos. Salir de una Colombia en la última década del siglo pasado con escasa referencia beisbolera pareciera que no le ha restado cuando se observa su meteórico desarrollo a nivel técnico que lo tiene en un dugout de Grandes Ligas desde 2017.
Entrenador de banca desde 2020 de los Diamondbacks, esa organización donde ha transcurrido toda su carrera desde que firmó como inicialista en 1998 y comenzó la de coach en 2007, el barranquillero de 41 años tenía una deuda pendiente por cumplir en la tierra donde tejió las relaciones que les han servido de infraestructura para llegar donde está.