La nueva presidenta de izquierda – y primera mujer en acceder a este cargo en Honduras – tomó posesión el jueves y fijo cuatro prioridades para su mandato: educación, salud, seguridad y empleo, en un país azotado por la pobreza. Castro recibió también el respaldo de la administración Biden que saludó su voluntad de luchar contra la corrupción.
Xiomara Castro juró el jueves como la primera mujer presidenta de Honduras, un país golpeado por la pobreza, la migración, el narcotráfico y la corrupción y al que prometió refundar como un Estado “socialista y democrático”.
“Este día histórico informaré a la Nación (…) sobre la tragedia social y económica que enfrenta Honduras y sobre mi propuesta de refundación del Estado socialista y democrático”, dijo Castro en su discurso inaugural en el Estadio Nacional de Tegucigalpa.
Anunció que los esfuerzos de su gestión hasta el 2026 estarán centrados en “educación, salud, seguridad y empleo”.
La flamante mandataria anunció la gratuidad de la electricidad para las familias hondureñas pobres y que consumen menos de 150 kw/h por mes.
“Más de un millón de familias que viven en pobreza y consumen menos de 150 kw/h por mes, a partir de este día, no pagarán más la factura del consumo de energía eléctrica. La luz será gratis en sus hogares”, dijo Xiomara Castro, precisando que la medida se financiará con el alza del precio para los altos consumidores.
Castro firmó que recibió a un país “en bancarrota”. La deuda pública de Honduras asciende a 17.000 millones de dólares, de los que 11.000 son compromisos internacionales….RM