
GREENVILLE. Los residentes de los bosques del norte de California sentirán temor el fin de semana cuando miles de hogares corren el riesgo de verse reducidos a cenizas a causa de los incendios.
El incendio Dixie que calcinó gran parte del pueblo Greenville, de la época de la fiebre del oro, ha destruido más de 180 hogares y 10.000 inmuebles más en el norte de Sierra Nevada están en riesgo. Había consumido un área más grande que la ciudad de Nueva York.
Fue el incendio en campo abierto más grande del país y el tercero más grande en California desde que se tiene registro, según el Departamento de Bomberos y Protección de Bosques del estado.
Las llamas avivadas por el viento destruyeron el jueves decenas de hogares y prácticamente todo el centro de Greenville, además de causar serios daños en Canyondam, una aldea con aproximadamente una treintena de habitantes. El fuego llegó al pueblo de Chester, pero ahí las cuadrillas lograron proteger las casas y negocios, informaron las autoridades.LS