
El Gobierno italiano mantendrá el confinamiento en todo el país -que expiraba el próximo 13 de abril- hasta el 3 de mayo. El nuevo decreto que se espera para este viernes contendrá ciertas aperturas: a partir del 14 de abril, las bibliotecas y papelerías podrán abrir de nuevo sus puertas, al igual que las empresas que fabrican maquinaria agrícola, las que secan o trabajan la madera y las empresas forestales y, tal vez, las tiendas de ropa para bebés.
Por lo demás, la fecha marcada en rojo en las agendas de los italianos es el 4 de mayo. Ese día, si todo va bien, los controles también podrían relajarse para una parte de los millones de ciudadanos que llevan semanas obligados a quedarse en sus casas para poder contener el coronavirus. Los ancianos y las personas con mayor riesgo tendrán que seguir protegiéndose por más tiempo.
En una reunión del Gobierno presidida ayer por Giuseppe Conte y a la que asistieron representantes sindicales, se trabajó para construir un mecanismo que permita a los prefectos y a los presidentes de las regiones evaluar las reaperturas escalonadas según las curvas epidemiológicas de cada territorio.
REAPERTURA ESCALONADA
Durante la videoconferencia, Conte repitió varias veces el pensamiento que le atormenta en estos días: “No podemos arriesgarnos a comenzar de nuevo”. El miedo es que las prisas echen a perder los sacrificios que los italianos han hecho para contener la pandemia.
Los fallecidos en Italia con coronavirus ascendieron ayer a 18.279, con 610 en un solo día, una cifra que rompe la tendencia a la baja de decesos diarios, mientras también aumentaron los contagios. Los casos totales desde que se detectó el virus el 20 de febrero fueron 143.626, 4.204, 3.836 más. El dato más alto desde el 5 de abril, informó Protección Civil.
“El índice R0 ha caído por debajo del umbral de 1, pero aún no es estable y puede volver a subir”, advierten los científicos. Por eso, hay que esperar hasta el 3 de mayo. Para explicar por qué, por primera vez desde que comenzó la emergencia, Conte ha decidido firmar una medida de tres semanas, una más que la cuarentena, hay que prestar atención al calendario: hay fechas de muy alto riesgo.
MÁS CONTROLES
El Comité Científico Técnico ha sugerido pasar por encima los puentes del 25 de abril y el 1 de mayo porque teme el deseo de los italianos de disfrutar del buen tiempo, lo que podría desencadenar ‘fugas’ a segundas residencias o lugares turísticos. “No se puede pasar del encierro a la liberación”, advierten los expertos. Ayer el Ministerio del Interior decretó un aumento de los controles policiales las carreteras del país y a la entrada de salida de las ciudades, que se endurecerá también la semana que viene.
De cara a lo que Conte llamó la fase dos de la emergencia, es decir, la “recuperación gradual y progresiva de las actividades” en el país, se preparará a las empresas para la reapertura. Se están estudiando pautas de saneamiento, distanciamiento social y de seguridad, como asegurar el uso guantes y mascarillas.