
Un grupo de perros de terapia ayudan a niños enfermos que se someten a procedimientos médicos calmándolos.
Milo, Hattie, Quinn, Jessie, Leo y Archie son parte de un grupo de voluntarios conocido cariñosamente como ‘perros-doctores’ que están haciendo ronda en el Hospital Infantil de Southampton del Reino Unido.
Los seis golden retrievers no solo ofrecen mimos y sonrisas a los pacientes jóvenes ingresados en el hospital, sino que también les enseñan a los niños que los procedimientos químicos no deben asustarles.
Todo comenzó hace unos siete años cuando un chico del hospital necesitaba llevar puesta una máscara y no había usado una antes. Estaba un poco desanimado y un perro de terapia que estaba ahí para ofrecerle consuelo levantó la pata y lo ayudó.
“A uno de los perros de terapia le gustó meter el hocico en una máscara de repuesto y olfatearla”, le dijo a Yahoo News Australia Lyndsey Uglow, voluntaria y cuidadora del perro.
Tan pronto como el paciente vio que el perro estaba “usando” la máscara, quiso probarla también.
Hace poco, el equipo de perros-doctores comenzó a crear videos y fotos usando el equipamiento y sus procedimientos para hacer radiografías que parecen darles menos miedo a sus jóvenes pacientes.
Todos los perros son expertos en sonreírles a los niños del hospital y su naturaleza relajante es la forma perfecta de enseñarles a los niños enfermos lo que ocurre durante los procedimientos médicos.
La forma preferida de dar cariño de Jessie fue útil para enseñar qué es un ecocardiograma.
“Le gusta mucho acostarse boca arriba y que le froten la barriga”, dijo
Leo estaba más que feliz de prepararse para una radiografía y el hospital captó su visita en imágenes para que los médicos humanos pudieran mostrárselas a pacientes jóvenes preocupados por su primera radiografía.
Si bien los perros en realidad no se someten a los procedimientos médicos, al posar para las fotos y videos, el paciente se vuelve todo “sorpresas y risitas” cuando ve a los perros probando el equipamiento, y alivia un poco su desánimo.
El equipo de voluntarios de Intervención Asistida con Animales visita el hospital de niños hasta cinco veces a la semana y no solo ofrece una “sensación de calidez”.
Un estudio de un año de duración sobre el impacto de la terapia canina ha demostrado que la presencia de perros reduce la ansiedad en pacientes jóvenes cuando esperan para hacerse pruebas, investigaciones o exámenes médicos.