No es ningún secreto que el cambio climático ya está en nuestras vidas y que sus consecuencias ya se pueden apreciar. Veranos más cálidos que nunca con temperaturas de récord, desastres naturales más dañinos o la desaparición de glaciares son algunos de los efectos que se han producido en los últimos meses y que muestran lo que nos espera en los próximos años.
Ahora, un informe de la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral ha señalado el difícil presente y futuro que tiene la Gran Barrera de Coral de Australia. Su degradación en apenas cinco años ha sido tan grande que el estudio lanza una última advertencia. Todavía hay oportunidad de cambiar las cosas, pero está a punto de ser demasiado tarde.
La Gran Barrera se extiende por más de 2.500 kilómetros y es una gran fuente de vida, ya que en ella viven miles de especies de fauna y flora, concentrando una de las mayores cantidades de biodiversidad del planeta. Sin embargo, en los últimos años este arrecife se ha degradado rápidamente.
El informe ha señalado que las perspectivas futuras del lugar han pasado de pobres a muy pobres en solo cinco años, constatando que se ha producido una pérdida y degradación de su hábitat que está afectando a los peces, las tortugas y a las aves marinas.
El motivo principal de este declive es el calentamiento de las aguas como consecuencia del cambio climático, así como las olas de calor marinas. Ambas circunstancias han producido eventos de blanqueamiento masivo que han eliminado los corales y han destruido los hábitats de la vida marina.
Además hay otras amenazas que tampoco ayudan a que la situación mejore. El estudio señala la contaminación agrícola, el desarrollo costero o las actividades humanas como la pesca ilegal. La calidad del agua está mejorando lentamente, pero el hecho de que los agricultores no hayan adaptado sus prácticas lastra mucho la velocidad de recuperación del arrecife.
Hay solución
La situación nunca había sido tan crítica hasta ahora, pero los expertos aún se muestran optimistas de cara al futuro. Y que es la Gran Barrera todavía puede mejorar si hay una acción nacional y global urgente que permita abordar la crisis climática. El mensaje es claro; hay una oportunidad si la acción es inmediata, de lo contrario se seguirá deteriorando el arrecife y puede llegar a desaparecer.
La ministra de Medio Ambiente australiana, Sussan Ley, ya ha recogido el guante y ha señalado algunos de los problemas que ha sufrido el lugar en los últimos años, entre ellos dos blanqueamientos masivos del coral, varios ciclones, plagas de estrellas de mar corona de espina (especie depredadora de corales) o los efectos del cambio climático. Su respuesta antes estos desafíos ha sido firme: “Podemos cambiar la situación y estamos comprometidos a cambiarlo”. El tiempo se agota.