
Asesinatos
En un vídeo publicado antes del amanecer, el ex-jefe negociador rebelde “Iván Márquez” –cuyo nombre real es Luciano Marín– apareció junto a un grupo de unos 20 guerrilleros armados y condenó a Duque y a sus partidarios por quedarse de brazos cruzados mientras –aseguró– cientos de activistas izquierdistas y más de 150 ex-rebeldes fueron asesinados desde el acuerdo de paz que pretendía poner fin a medio siglo de lucha armada en el país sudamericano.
“Cuando firmamos el acuerdo de La Habana lo hicimos con la convicción de que era posible cambiar la vida de los humildes y los desposeídos, pero el Estado no ha cumplido ni con la más importante de sus obligaciones, que es garantizar la vida de sus ciudadanos y particularmente evitar el asesinato por razones políticas”, dijo Márquez.
La decisión del ex-comandante de volver a la guerra complica el panorama de seguridad en Colombia, donde varios grupos armados han incrementado sus operaciones y se disputan rutas de narcotráfico y otros recursos ilegales abandonados por las FARC tras la firma de la paz. También incrementa tensiones entre Colombia y Venezuela, pues el gobierno de Duque acusa al presidente venezolano Nicolás Maduro de brindar protección a los rebeldes.
“Los colombianos debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro,” señaló Duque desde Bogotá tras enterase del vídeo.