Después de medio año enterrado en vida, por fin estoy respirando aire fresco», es lo primero que dice al otro lado del teléfono Miguel Mora desde Managua. Este periodista, director de un canal de televisión clausurado por el gobierno de Daniel Ortega, es uno de los más de cien presos políticosexcarcelados en virtud de la Ley de Amnistía aprobada el pasado sábado por la Asamblea Nacional nicaragüense.
Desde su domicilio, entre abrazos y felicitaciones de familiares y amigos a los que no veía desde su detención, Mora denuncia que las autoridades «querían censurar a todos los medios» simplemente por «informar de lo que estaba pasando», pero asegura a ABC que no lo van a callar: «Tenemos un trabajo que hacer y lo vamos a terminar, que es cambiar el gobierno a través de elecciones libres y transparentes para que el pueblo tenga la oportunidad de decidir quiénes son sus nuevos gobernantes, porque este ya fracasó».
Junto a Miguel Mora, fue detenida Lucía Pineda la jefa de prensa (jefa de redacción) de su emisora, llamado 100% Noticias. En total, en los dos últimos días han sido liberadas más de un centenar de personas bajo la citada Ley de Amnistía –50 el lunes y este martes– que fueron detenidas en relación con las protestas contra el Gobierno desde que comenzaron el 18 de abril de 2018.
«Nunca nos callaron»
«Nos cerraron, pero nunca nos callaron», afirma por su parte Pineda, que permaneció en prisión el mismo tiempo que Mora, en su caso en el Sistema Penietenciario de Mujeres La Esperanza, también en Tititapa. Fueron meses «muy duros», reconoce, en los que estuvo completamente «aislada» y sin poder «conversar con nadie», únicamente cuando recibía visita cada quince días.