Durante una sesión extraordinaria en la Organización de Estados Americanos realizada, siete países miembros presentaron un proyecto de resolución de ocho puntos ante el Consejo Permanente del organismo internacional en el que apoya firmemente el reinicio del diálogo en Nicaragua, condena la violencia y los abusos a los derechos humanos y demanda responsabilizar a los implicados en los crímenes cometidos aunque en el documento no se menciona directamente al gobierno de Nicaragua.
Pero, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, responsabilizó al Estado de Nicaragua por el incremento de la violencia y de las muertes. “La violencia del Estado nunca puede ser permitida, el Estado está para proteger los derechos de la gente y no para avasallarlos”, afirmó.
El secretario de la OEA dijo que lo peor que le puede suceder a Nicaragua es seguir muriendo. “Tenemos la oportunidad de llevar a los responsables ante la justicia. La sangre derramada en Nicaragua, las centenas de muertes es muestra de que estamos tarde”, dijo.
Señaló que el camino que se ha tomado en Nicaragua es distinto al que propuso la OEA, elecciones anticipadas en un periodo que oscilaría entre nueve y catorce meses.
“Desde el comienzo fue detener la violencia, pero el camino que se tomó fue el de la violencia, el de la represión. Tenemos razón: o íbamos a elecciones o íbamos a la muerte de cientos en Nicaragua. La falta de respuesta significará más muertes”, apuntó.
El proyecto de resolución fue presentado por la embajadora de Argentina en la OEA, Paula Bertol y respaldada por Canadá, Chile, Estados Unidos, Perú, Costa Rica y Colombia.
De igual manera, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, señaló que “la violencia e intimidación contra el pueblo de Nicaragua es inaceptable”.
Por su parte, el canciller nicaragüense, Denis Moncada, aprovechó la sesión para anunciar el arresto de Medardo Mairena, una persona a la que responsabiliza de ataques a una alcaldía y de la muerte de cuatro policías y un maestro, pero a quien la oposición considera uno de sus líderes.
Mairena forma parte de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que desde mediados de mayo ha entablado un diálogo con el gobierno de Nicaragua en busca de superar la crisis política que vive el país desde mediados de abril. Además, es uno de los representantes de los campesinos que se oponen a la construcción del Canal Interoceánico y una de las voces más firmes en pedir que Ortega deje el poder lo antes posible.
“Es un acto de represión no cabe duda, sumamente peligroso, porque él representa a un sector muy importante de nuestro país en el diálogo nacional”, dijo Pablo Cuevas, asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos.
Sin embargo, en la sede de la Organización de los Estados Americanos en Washington el canciller nicaragüense insistió en que se quiere ensuciar la imagen del gobierno sandinista.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos indicó esta semana que ya suman 264 muertos y 1.800 heridos desde que comenzaron las protestas, pero Moncada dijo que esos datos eran parciales y poco rigurosos. VOA NOTICIAS.