La isla paradisíaca en la que matan a todo el que se acerca

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El que entra en la isla Sentinel del Norte no suele salir con vida más allá de sus aguas cristalinas. Su población está compuesta por una tribu muy similar a la de los jarawas,que reniega de cualquier contacto que provenga de civilizaciones modernas y así lo hacen saber por medio de insultos, ataques e incluso asesinatos.

La pequeña isla paradisíaca se encuentra en el archipiélago de Andamán, en el golfo de BengalaOcéano Índico, y está administrada por el gobierno de la India. Sin embargo, esa administración es muy limitada debido a la agresividad de unos habitantes que dan la bienvenida a los extranjeros con una hostilidad y violencia que precipitaron la prohibición del gobierno a acercarse a la isla.

Se cree que los sentineleses llevan miles de años habitando en este remoto emplazamiento con clima tropical y todo lo necesario para subsistir. Se trata de unos aborígenes, pigmeos de piel negra con reminiscencias a culturas africanas más que a la india. La tribu y referencia más cercana a los sentineleses son los jarawas, quienes provienen de África, continente que abandonaron hace 70,000 años para explorar el mundo. Según el portal, ‘Meet the Jarawa People’, tan solo quedan unos 420 integrantes.

Generalmente son semi-nómadas y también ocupan parte del territorio de las Islas Andaman. Sin embargo, aunque tienen mucho en común, la evolución de los habitantes de la isla Sentinel del Norte fue distinta a la de sus vecinos, fue mucho más hermética y cuentan con formas de comunicación distintas. Debido a este hermetismo y hostilidad, es muy complicado estudiar su lengua y cultura. 

Su principal fuente de alimentación son los cerdos, las tortugas, los cangrejos y el pescado que capturan en las barreras de coral que rodean la isla. Las frutas, los tubérculos, las raíces y la miel también son parte de su dieta.

Andan desnudos y están provistos de todo tipo de armas rudimentarias como lanzas, arcos y flechas. En algunas imágenes, aparecen con cuchillos de metal, lo que indica que en algunos momentos sí tuvieron contacto con extranjeros.

Como cuando el antropólogo, Triloknath Pandit, se obsesionó con la idea de contactar con la tribu entre 1991 y 1997 ofreciéndoles cocos y otras frutas. Sin embargo, eltsunami que azotó al Océano Índico en 2004 dejó en evidencia las prioridades del gobierno de la India, ya que no enviaron ayuda alguna hasta pasados varios días. En 2006, dos pescadores indios, Sunder Raj, de 48 años, y Pandit Tiwari, de 52, se acercaron demasiado a la isla y fueron atacados por sus habitantes. Ambos perdieron la vida. Desde ese momento, se prohibió cualquier acercamiento tras imponerse una zona de exclusión de tres millas (casi cinco kilómetros) alrededor de la isla.

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