AP/
El futuro era promisorio: Los votantes en el estado legalizaron el uso recreativo de la marihuana en el 2014. Pero la ley daba a varios condados y municipalidades la oportunidad de prohibir el negocio de la droga.
Días después de que Golden Leaf firmó el contrato de la propiedad en el condado Marion, el condado prohibió los negocios de marihuana en áreas no incorporadas a municipalidades. Lo mismo hicieron otros pueblos y comunidades.
“Eso nos sacó completamente del mercado recreacional, que era nuestra estrategia original”, dijo Beau Whitney, vicepresidente de Golden Leaf.
Ahora, Golden Leaf tiene otra oportunidad. El condado Marion es uno de alrededor de 50 pueblos y condados en Oregón que decidirán en las elecciones del 8 de noviembre si regresan al negocio de la marihuana, de acuerdo con la Comisión de Control de Licores de Oregón, que regula y licencia la industria.
Otros estados en el país están lidiando igualmente con el asunto de cómo manejar el naciente negocio de la marihuana. Propuestas sobre marihuana medicinal o recreacional están en las boletas en Arizona, Arkansas, California, Florida, Maine, Massachusetts, Montana, Nevada y Dakota del Norte.
En la propiedad de Golden Leaf, ubicada en el Valle Willamette entre Portland y Salem, valiosas máquinas para procesar las hojas de marihuana están mayormente ociosas, usadas solamente para marihuana medicinal. Un invernadero estaba lleno de plantas de marihuana, pero otros 20 estaban vacíos en una tarde reciente.
Whitney dijo que el condado Marion perderá 7,5 millones de dólares en salarios de empleados cada año y en gastos de la compañía para desarrollo de infraestructura si los votantes dicen no a la marihuana, forzando a Golden Leaf a mudarse.
“Sólo queremos oportunidades iguales”, dijo Whitney. “Estamos buscando una regulación razonable”.
El comisionado del condado Sam Brentano dijo que no quiere que el área sea abrumada por negocios de marihuana atraídos por sus ricos suelos y acceso a carreteras y que se han recibido quejas sobre olor, ruido y luces.
Un mapa de colores publicado por la Asociación de Condados de Oregón muestra cómo las diferentes políticas han creado un tapiz de retazos. Los condados más conservadores, en el este, aparecen en rojo; los condados que establecen regulaciones para negocios de marihuana licenciados son verdes; aquellos con votaciones pendientes son violetas o naranja y los que no han tomado medidas son azules.
El paisaje muy probablemente cambiará tras las elecciones.
Enmienda a la marihuana en la Florida:

Un voto SÍ:
- Crearía un derecho constitucional para personas con “condiciones debilitantes” específicas, tales como el cáncer, la epilepsia, el SIDA, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple, a utilizar marihuana siempre y cuando obtengan certificación médica.
- Requeriría consentimiento parental para permitir a menores de edad recibir certificación médica para marihuana medicinal.
- Permitiría a cuidadores a asistir a los pacientes con tratamientos de marihuana medicinal siempre y cuando el cuidador posee un carné otorgado por el estado. Los cuidadores tendrán que pasar por una revisión de antecedentes y ellos mismos no podrían usar la marihuana.
- Requeriría que pacientes y cuidadores obtengan un carné otorgado por el estado.
- Conservaría la prohibición estatal y federal contra el uso de marihuana recreacional y prohibiciones contra el manejo de vehículos y botes mientras personas estén bajo la influencia de marihuana.
- Crearía “centros de tratamiento de marihuana medicinal” para cultivar y dispensar drogas a pacientes y cuidadores certificados.
- Protegería a los médicos de acciones criminal o civil por otorgar certificados para el uso de marihuana medicinal a pacientes.
Un voto NO:
- No impactaría las leyes existentes limitadas acerca de la marihuana medicinal en Florida, inclusive las leyes aprobadas en 2014 y el 2016.
- No permitiría a pacientes con condiciones debilitantes pero no terminales acceso a la marihuana medicinal como tratamiento recetado por un médico.
- No tendría ningún efecto sobre las leyes existentes que prohíben el uso recreacional de marihuana.