Graban amenazas del alcalde de Miami Lakes contra un rival político

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Michael PizziTres años antes de ser arrestado por cargos federales de corrupción, el Alcalde de Miami Lakes, Michael Pizzi se reunió con un aliado político en el estacionamiento de Shula’s Steak House.

El tema de la conversación: eliminar al archienemigo de Pizzi en el Concejo de la ciudad.

Lo que Pizzi no sabia era que su aliado Tom McGrath tenía puesto un micrófono y que estaba trabajando secretamente con detectives del Condado Miami-Dade.

Los dos hombres hablaron de colocarle cocaína a Richard Pulido –quien en ese entonces era concejal– como parte de un complot para hacer que lo arrestaran. Pizzi dijo, entre improperios, que estaba dispuesto a considerar otros planes y prometio $100,000 en efectivo para sacar a Pulido del Concejo.

“No me importa lo que hagas. Sabotea los malditos frenos de su auto. Elimínalo. No quiero verlo más”, dijo Pizzi en una grabación encubierta del 30 de julio del 2010 obtenida por el Miami Herald.

Sin embargo, en una serie de reuniones en el curso del mes siguiente, Pizzi nunca fue más allá con las amenazas contra Pulido. Al poco tiempo le dijo a McGrath, un policía jubilado de Hialeah que para el momento era el director de la junta de planificación y zonificacion de la ciudad, “Olvídate de él. El mismo se va a destruir”. Poco después, la policia suspendió la investigación sin acusar a nadie de nada, cerrándola oficialmente este año.

Pizzi dijo el viernes en una declaracion que negaba categóricamente “tener intención de hacer daño político o físico a Richard Pulido o nadie más”, asegurando que había tomado un poco más de lo debido esa noche y que fue incitado por McGrath a usar palabrería “insignificante, exagerada, ridícula y de alguien que ha bebido”. Pizzi corrigió su declaración el sábado diciendo que de hecho le estaba “siguiendo la corriente” a McGrath, a quien se refirió como a alguien que se empeña en “locuras conspirativas al estilo de Oliver Stone”.

Los abogados de Pizzi también desestimaron la investigación como algo irrelevante que según ellos nunca debió hacerse público y afirmaron que los detectives descubrieron rápidamente que no había evidencia para justificar los alegatos de que el ahora suspendido alcalde de Miami Lakes le haría daño a Pulido.

Calificaron a McGrath de no ser un informante confiable que decidió meterse con Pizzi después de una noche de tragos en Shula –aunque McGrath dijo a los detectives que Pizzi había tomado sólo dos cervezas. También alegaron los abogados que la grabación obtenida por McGrath no demuestra intenciones siniestras sino más bien a un político emotivo y borracho desahogándose acerca de un oponente.

“Esta nunca fue una investigación sobre un ‘sicariato’ verdadero”, dijo el abogado Ben Kuehne quien representa a Pizzi en conjunto con el abogado Ed Shohat. “Y he ahí el problema con la historia”, dijo Shohat.

Pizzi, quien fue arrestado en agosto, debe presentarse en la corte el viernes para la lectura de cargos federales por corrupción, mediante los que le acusa de extorsionar $6,000 en sobornos de agentes encubiertos que decían manejar una compañía de subvenciones que podía otorgarle dinero federal a Miami Lakes y Medley. Sus abogados dijeron que introducirán una declaración de no culpable en nombre de su cliente durante la audiencia en la corte. Creditos

Tres años antes de ser arrestado por cargos federales de corrupción, el Alcalde de Miami Lakes, Michael Pizzi se reunió con un aliado político en el estacionamiento de Shula’s Steak House.

El tema de la conversación: eliminar al archienemigo de Pizzi en el Concejo de la ciudad.

Lo que Pizzi no sabia era que su aliado Tom McGrath tenía puesto un micrófono y que estaba trabajando secretamente con detectives del Condado Miami-Dade.

Los dos hombres hablaron de colocarle cocaína a Richard Pulido –quien en ese entonces era concejal– como parte de un complot para hacer que lo arrestaran. Pizzi dijo, entre improperios, que estaba dispuesto a considerar otros planes y prometio $100,000 en efectivo para sacar a Pulido del Concejo.

“No me importa lo que hagas. Sabotea los malditos frenos de su auto. Elimínalo. No quiero verlo más”, dijo Pizzi en una grabación encubierta del 30 de julio del 2010 obtenida por el Miami Herald.

Sin embargo, en una serie de reuniones en el curso del mes siguiente, Pizzi nunca fue más allá con las amenazas contra Pulido. Al poco tiempo le dijo a McGrath, un policía jubilado de Hialeah que para el momento era el director de la junta de planificación y zonificacion de la ciudad, “Olvídate de él. El mismo se va a destruir”. Poco después, la policia suspendió la investigación sin acusar a nadie de nada, cerrándola oficialmente este año.

Pizzi dijo el viernes en una declaracion que negaba categóricamente “tener intención de hacer daño político o físico a Richard Pulido o nadie más”, asegurando que había tomado un poco más de lo debido esa noche y que fue incitado por McGrath a usar palabrería “insignificante, exagerada, ridícula y de alguien que ha bebido”. Pizzi corrigió su declaración el sábado diciendo que de hecho le estaba “siguiendo la corriente” a McGrath, a quien se refirió como a alguien que se empeña en “locuras conspirativas al estilo de Oliver Stone”.

Los abogados de Pizzi también desestimaron la investigación como algo irrelevante que según ellos nunca debió hacerse público y afirmaron que los detectives descubrieron rápidamente que no había evidencia para justificar los alegatos de que el ahora suspendido alcalde de Miami Lakes le haría daño a Pulido.

Calificaron a McGrath de no ser un informante confiable que decidió meterse con Pizzi después de una noche de tragos en Shula –aunque McGrath dijo a los detectives que Pizzi había tomado sólo dos cervezas. También alegaron los abogados que la grabación obtenida por McGrath no demuestra intenciones siniestras sino más bien a un político emotivo y borracho desahogándose acerca de un oponente.

“Esta nunca fue una investigación sobre un ‘sicariato’ verdadero”, dijo el abogado Ben Kuehne quien representa a Pizzi en conjunto con el abogado Ed Shohat. “Y he ahí el problema con la historia”, dijo Shohat.

Pizzi, quien fue arrestado en agosto, debe presentarse en la corte el viernes para la lectura de cargos federales por corrupción, mediante los que le acusa de extorsionar $6,000 en sobornos de agentes encubiertos que decían manejar una compañía de subvenciones que podía otorgarle dinero federal a Miami Lakes y Medley. Sus abogados dijeron que introducirán una declaración de no culpable en nombre de su cliente durante la audiencia en la corte. Creditos David Ovalle y Jay Weaver/Nuevo Herald

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