
Bateman fue acusado de compensación ilegal.
La oficina del fiscal estatal de Miami-Dade estaba investigando un negocio de Bateman con Community Health of South Florida Inc., que pagó en secreto al alcalde $ 125 la hora, mientras que buscaba la aprobación de la ciudad para ayudar a expandir su cadena de clínicas de salud.
Bateman, quien tiene una licencia del condado para instalar toldos y persianas, no es un contratista general, nunca reveló públicamente el acuerdo lucrativo para sus colegas en el Concejo Municipal, que tiene influencia sobre los planes de CHI (Community Health of South Florida Inc.).
Bateman nunca informó al condado de su relación laboral con la organización sin fines de lucro, incluso cuando se reunió con el alcalde Carlos Giménez y sus principales colaboradores para tratar de acelerar la expansión del sistema de alcantarillado, de varios millones de dólares, que facilitaría la construcción de una clínica para niños en el centro de Homestead.
Bateman, de 58 años, es candidato a la reelección en noviembre.
La investigación, a cargo de la comisión de ética y de la fiscalía del condado, se detallará en una conferencia de prensa que tendrá lugar en horas de la tarde.
Según la orden de arresto, CHI planeaba construir su Centro de Crisis Infantil, pero la construcción se había detenido debido a que no había conexiones disponibles en la estación de bombeo de aguas del alcantarillado de la ciudad. La compañía podia haber construído su propio tanque séptico, pero le hubiera costado mucho más.
El 1ro. de febrero la compañía mantuvo a Bateman como “consejero y gerente de construcción” para los proyectos de CHI. El costo: $125 la hora, además de $300 mensuales para gastos de transporte.
Unas semanas después, la compañía emitió una orden interna de compra que aprobó $120,000 para pagarle a Bateman por el trabajo que realizaría al año siguiente.
Brodes Hartely, presidente de la compañía, le dijo a los fiscales que cuando CHI celebró una reunión en enero, Bateman fue el único que aspiró al trabajo de consultoría.
“Se me acercó y me habló de su habilidad y experiencia como contratista para ayudar a que nuestros proyectos avanzaran”, le dijo Hartley a los fiscales, según la orden de arresto.
Un supervisor de alto rango de la compañía le dijo a los fiscales que se contrató a Bateman “para mover con más rapidez” las gestiones para obtener las aprobaciones de permisos tanto de Miami-Dade como de Homestead.
De igual modo, la compañía contrató a un asistente para Bateman, Frank May, y accedió pagarle $40 la hora para que ayudara al alcalde a “supervisar y administrar numerosos proyectos de construcción de CHI”.
En la orden de arresto se alega que Bateman abiertamente trató de ayudar a CHI a pesar de que nunca reveló detalles de su acuerdo de trabajo, entre otras cosas su reunión con el alcalde Giménez, quien le dijo a los fiscales que nunca se hubiera reunido con Bateman si hubiera sabido que CHI le pagaba. “Él se me acercó como alcalde de Homestead, no como cabildero de Homestead”, le dijo Giménez a los fiscales.
La fiscalía obtuvo documentos internos de la compañía que indican que Bateman envió facturas por 29 horas de trabajo de consultoría en febrero, entre ellas su trabajo con Giménez todos hechos, al menos aparentemente, en su condición de alcalde, y en los que ganó $3,625.