Japón ejecutó el martes a tres prisioneros en el corredor de la muerte, las primeras penas capitales aplicadas desde diciembre de 2019, indicó una fuente del gobierno, que defiende este controvertido castigo ante los continuos “crímenes atroces”.
Japón, con más de 100 condenados en el corredor de la muerte, es uno de los pocos países desarrollados que todavía aplica la pena capital, una medida con amplio apoyo público a pesar de las críticas de los grupos de defensa de los derechos humanos.