Como si el terremoto de 7,2 de magnitud que sacudió Haití, una tormenta tropical y la pandemia de coronavirus no fuesen suficiente, el sismo dañó la única planta de oxígeno en el sur del país.
El edificio que alberga las máquinas concentradoras de oxígeno de las que depende la región se desplomó parcialmente y las máquinas quedaron volteadas.
La compañía Etheuss es administrada por una familia conocida por sus plantas de aceite de vetiver en la ciudad de Les Cayes, una de las áreas más afectadas por el terremoto del sábado.