LONDRES (AP) — El gobierno y el opositor Partido Laborista británicos buscaban de forma urgente el jueves un nuevo plan para la salida del país de la Unión Europea, al tiempo que la primera ministra Theresa May trataba de impedir que su intento de acuerdo provocara una ruptura en su Partido Conservador.
May enfrentaba la furia de los conservadores antieuropeos tras aceptar mantener conversaciones con el dirigente laborista Jeremy Corbyn, partidario de una versión del Brexit más flexible que la promovida por el gobierno. Dos miembros del gabinete renunciaron y otros podrían seguir el ejemplo.