Una mujer que es tratada como reina a la hora del sexo estará dispuesta a tratar a su compañero como rey, así que esta postura ofrece un ganar-ganar al que es difícil negarse.
Se trata de Cleopatra, una posición sexual para enloquecer a las mujeres y que es muy fácil de lograr.
Lo único que la mujer debe hacer es arrodillarse sobre el lecho, separar las piernas y esperar a que su compañero se acueste sobre la cama con la boca cerca de sus genitales. Es una posición perfecta para que él practique un buen cunnilingus y ella quede satisfecha.