Un gran susto. Ese fue el que recibió la familia del futbolista del Atlético de Madrid, Álvaro Morata, la noche del viernes. Justo poco después de que la selección española celebraba su victoria por 4 goles a 1 en el encuentro clasificatorio para la Eurocopa contra la Islas Feroe, disputado en ese archipiélago danés.
Todo ocurrió sobre las once de la noche en su chalé situado en La Moraleja (Alcobendas) cuando, al parecer, dos encapuchados accedieron al interior de la vivienda, quizá, creyendo que no había nadie en su interior. Los delincuentes accedieron a la vivienda por el método del escalo, según afirmaron a ABC fuentes policiales. Otras, precisaron que, además, iban armados.