Los congresistas estadounidenses avanzan en una carrera contrarreloj para aprobar una ley de extensión del presupuesto que evite una parálisis abrupta de los servicios públicos a partir del viernes, una perspectiva que demócratas y republicanos quieren evitar cuando la sombra de una moratoria se cierne sobre el país.
Lo que está en juego es tan importante que el presidente Joe Biden prefirió anular un viaje a Chicago para permanecer en Washington y encabezar las negociaciones con los legisladores.