Asumiendo un riesgo político, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió este martes en tierras de Martin Luther King que, si hace falta, hará saltar por los aires las reglas parlamentarias para proteger el acceso al voto de las minorías, amenazado en muchos estados conservadores.
“Hace dos meses que tengo conversaciones discretas con miembros del Congreso. Estoy harto de estar en silencio” ante el bloqueo de la oposición republicana de dos proyectos de ley cruciales, afirmó el presidente estadounidense en Georgia, un estado que calificó de “cuna” de la lucha por los derechos civiles.