ROMA.- Trabajar juntos para “no abandonar Afganistán”, país hundido en una emergencia humanitaria “gravísima”, donde aún “es prematuro” reconocer a los talibanes y donde “deben garantizarse los derechos de las mujeres porque no podemos volver atrás 20 años”.
Fueron los conceptos que lanzó hoy el primer ministro italiano, Mario Draghi, al cabo de una cumbre extraordinaria del G-20 dedicada exclusivamente a la situación “catastrófica” de Afganistán que convocó al tener Italia la presidencia del grupo que aglutina a las principales economías del mundo. El encuentro se produjo en el mismo día en que enviados talibanes se reunieron con una delegación conjunta de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) en Qatar, en su primer contacto directo con Occidente, en tanto Bruselas se comprometió a aportar una ayuda humanitaria de 1000 millones de euros para el país asiático.