El gobierno iraquí desplegó este domingo tropas en Bagdad tras un intento fallido de asesinato con drones armados contra la residencia del primer ministro, un ataque que exacerbó marcadamente las tensiones desencadenas por el rechazo de las milicias proiraníes al resultado de las elecciones parlamentarias del mes pasado.
Siete de los guardias de seguridad del primer ministro, Mustafa al-Kadhimi, resultaron heridos en el ataque con al menos dos drones armados en la fortificada Zona Verde de Bagdad, según dos funcionarios iraquíes. Hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hacer declaraciones oficiales.