“Si me lo llevan a Haití, lo perdí”, padre de enfermo mental.
=&0=&Annack Florián es un haitiano de 71 años que llegó a la República Dominicana a trabajar en una zona cañera de Santo Domingo cuando tenía 18. Aquí creó una familia con una haitiana, con la que tuvo seis hijos.Él logró regularizar su situación migratoria en el país. E incluso, dijo que está pensionado, con un salario de 8,000 pesos, como trabajador cañero. Para demostrar que está legal sacó de su cartera un permiso de residencia permanente y cédula de identidad como extranjero. Pero no pudo hacer lo mismo con sus hijos, que con edades de 19 a 30 años, aún están indocumentados. No han sido declarados, por lo cual tampoco han podido legalizarse en el país.
Esto le ha provocado ahora desasosiego a Annack. La razón es una: su segundo hijo, de 28 años, enfermo mental, fue apresado el domingo por agentes de Migración y llevado al centro de acogida para deportados que funciona en Haina, San Cristóbal.