Las autoridades decretaron el pasado sábado un toque de queda que funciona los jueves, viernes, sábados y domingos de 8 de la noche a 6 de la mañana.
Una multitud de turistas menos numerosa que la de la semana anterior se concentró este jueves en Miami Beach para beber, escuchar música y bailar en la calle, pero a diferencia del sábado pasado se retiró pacíficamente cuando la policía les comunicó que el toque de queda se había iniciado, según constató Efe.
La policía hizo acto de presencia en la calle peatonal Ocean Drive pasadas las ocho de la tarde.