Colombia acusó el sábado a disidentes de las FARC de un ataque con un carro bomba en un pueblo del suroeste del país que dejó 43 personas lesionadas y ocho casas destruidas, en un recrudecimiento de la violencia en esa región estratégica para la producción y el tráfico de cocaína.
El ministro de Defensa, Diego Molano, dijo que el ataque se registró el viernes en la tarde frente a la alcaldía del municipio de Corinto, en el departamento del Cauca, una zona en donde tienen presencia grupos armados ilegales que se disputan el control territorial.