¿Cuántas veces has experimentado el frustrante episodio de no recordar una contraseña y acabar poniendo al final la que sí era correcta, para tener que volver a cambiarla?
Las constantes peticiones de cambio de contraseña de los servicios digitales que usamos a diario —desde el email, hasta la cuenta de Zoom o las redes sociales— pueden suponer un verdadero dolor de cabeza (¿Cómo recordarlas todas?).
Pero, además, pueden hacernos más vulnerables frente a los hackers, según advierten varios especialistas en ciberseguridad.