Pablo Casado ya se imagina presidente de España. Aunque no sepa cuándo (apuesta a una convocatoria a elecciones anticipadas por parte del actual mandatario, el socialista Pedro Sánchez) ni cómo (las últimas encuestas lo muestran obligado a sellar alianzas que lo incomodarían), el líder del conservador Partido Popular (PP), de 40 años, habla como un hecho de sus planes de gobierno. Y no solo en su país. También busca instalarse como un referente de la centroderecha en el mundo.
Para eso, Casado llegó ayer a Buenos Aires, en el primer destino de una gira fugaz de cuatro días por cuatro países. Apenas horas después de aterrizar, ya había compartido una reunión con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y un almuerzo con referentes de Juntos por el Cambio, entre ellos, Mauricio Macri, a quien ya recibió en Madrid este año y una figura a la que no para de dedicar elogios. A diferencia de su paso por la Argentina, en los otros tres destinos se reunirá con los presidentes: hoy, con Luis Lacalle Pou en Uruguay; mañana, con Mario Abdo Benítez en Paraguay; y el viernes, con Sebastián Piñera en Chile. “Nuestra posición es reunirnos con los partidos que compartimos alianza política. Por eso hemos estado aquí con el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y no con el gobierno de la República Argentina”, dijo a LA NACION desde el jardín del hotel del centro porteño donde se hospedó, minutos después de su cita con referentes de la oposición argentina. read more