El Congreso de Estados Unidos aprobó el miércoles por mayoría el proyecto de Ley Renacer, que establece sanciones más duras al gobierno sandinista de Nicaragua en el poder desde hace más de 15 años.
La iniciativa fue aprobada a solo tres días de los cuestionados comicios generales en los que el presidente Daniel Ortega, próximo a cumplir 76 años, buscará su tercera reelección tras haber encarcelado a sus principales rivales políticos.
El proyecto fue aprobado por 387 votos a favor, 35 en contra y cuatro abstenciones y deberá ser sancionado por el presidente Joe Biden a quien los congresistas solicitan revisar la participación de Nicaragua en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, República Dominicana y Centroamérica (DR-Cafta).
El texto de la Ley de Reforzamiento de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral (Renacer) fue modificado el martes por el Senado estadounidense, que lo había aprobado también por mayoría en agosto pasado. Las enmiendas se realizaron para agilizar el proceso de firma por parte del mandatario estadounidense.
Impulsada por los demócratas Bob Menéndez, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y Albio Sires, miembro del Congreso, la ley pretende responder al uso de “tácticas represivas” por parte de Ortega, que en los últimos meses envió a prisión a casi 40 opositores, entre ellos siete aspirantes a la presidencia.
“Estamos siendo testigos del peor asalto autoritario a la democracia en América Latina en décadas, y me enorgullece liderar este esfuerzo para que el Congreso actúe de manera decisiva”, dijo Menéndez, senador por Nueva Jersey. Señaló que “habrá grandes consecuencias para la seudo-coronación de la dictadura dinástica” de Ortega, quien gobernó por primera vez en la década de 1980 y volvió al poder en 2007. “No nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras su régimen consolida una tercera dictadura en América Latina”, agregó.
Por su parte, Albio Sires dijo que la aprobación “refleja nuestro firme apoyo a las aspiraciones democráticas del pueblo nicaragüense”. También envía un mensaje de que “el Congreso de los Estados Unidos no se quedará al margen mientras Ortega consolida una dictadura de partido único”.LS
