Con la angustia reflejada en el rostro y el característico gesto de movimiento de la mano de lado a lado, propio de cuando las cosas no van bien o “más o menos”, muestran, sin palabras, los comerciantes de carnes de distintos mercados del Gran Santo Domingo, con relación a la repercusión de la Peste Porcina Africana (PPA) en las ganancias de sus negocios.
La enfermedad que afecta a los cerdos y que circula en República Dominicana desde final de julio no se transmite de los cerdos a los seres humanos, según los organismos de salud, nacionales e internacionales, sin embargo, cada día son menos los que se acercan a cualquier carnicería en busca de este tipo de carne.
Ricardo Beltré, propietario de un local en el mercado de Villa Consuelo, es uno de los afectados con la situación que le ha mantenido durante tres días sin vender ni una libra de cerdo, según dijo.
“Ay no, no se está vendiendo nada”, externó Beltré recostado de la vitrina que protegía los cortes de carne.
Maritza Acosta, también del mercado de Villa Consuelo, aseguró que no ha vuelto a solicitar cerdo a sus proveedores a raíz de la baja en las ventas.
