
La comisión directiva del colectivo de intelectuales Club Político Argentino mostró su preocupación por la posición adoptada por la Cancillería argentina al avalar a los gobiernos no democráticos de la región.
A través de un comunicado, la entidad opinó que “al apartarse de la condena a la dictadura nicaragüense -como sí hicieron nuestros socios del Mercosur y los países democráticos de las Américas- las autoridades argentinas parecen desconocer el incremento en el uso de la violencia contra opositores y contra la población civil en los últimos años en Nicaragua. En las últimas semanas, la dictadura sandinista ordenó la detención arbitraria de dirigentes políticos opositores como Cristiana Chamorro, Juan Sebastián Chamorro, Félix Maradiaga y Arturo Cruz, candidatos a presidente, acusados de ‘Traición a la Patria y Lavado de dinero’”.
Más adelante, el documento sostiene que la posición frente a la dictadura nicaragüense “no constituye un caso aislado”, sino que “por el contrario parece responder a un patrón de conducta de la diplomacia oficial. Así se ha visto en diversas votaciones en relación con la situación en Venezuela, un país sometido desde hace años por una tiranía encabezada por Nicolás Maduro y otros jerarcas chavistas. Decisiones como el inmediato desconocimiento del gobierno de Juan Guaidó y su representante en Buenos Aires, el retiro del Grupo de Lima, el abandono de las denuncias oportunamente presentadas por la Argentina junto a otros países de la región contra las permanentes violaciones de derechos humanos por parte de la dictadura de Nicolás Maduro, fueron sucesivamente adoptadas por la Cancillería de la Administración Fernández-Kirchner desde diciembre de 2019″.
El Club Político Argentino mencionó también en su carta que “el gobierno argentino optó recientemente por condenar al Estado de Israel en el comité de Derechos Humanos de la ONU por considerar “desmedido” el uso de la fuerza en ocasión del ataque terrorista contra su territorio perpetrado por el movimiento extremista Hamas a través del lanzamiento de más de cuatro mil misiles contra población civil”. Y completó: “Desconocer la gravedad del uso del terror implica una inaceptable claudicación frente a la violencia extrema, situación injustificable para un país que ha sufrido en carne propia los flagelos del terrorismo internacional en el pasado reciente”.LS