
SD. Berkis Brazoban busca liberarse de la condena a 30 años de prisión que desde 2019 pesa sobre su vida. Cuando tenía 23 años, se grabó en un video que terminó difundiéndose en Facebook, en el que asfixiaba con una almohada a su bebé de 11 meses de nacida, quien no falleció. Era un simulacro –alega– para presionar al padre y que este cumpliera con la manutención. Ahora, la Suprema Corte de Justicia debe decidir su destino.
“Si bien es cierto que una vez contextualizada la situación personal de la imputada, todo parece indicar que una condena a 30 años luce excesiva, también es cierto que es la pena establecida por la ley”, analiza el abogado José Ricardo Taveras. “Técnicamente, hacer juicios de valor sobre la actuación de las juezas en sus ponderaciones, no resulta sostenible, toda vez que el hecho de que la niña no haya muerto no incide en la determinación del ilícito imputado”.
Fue en julio de 2018 cuando Brazoban grabó el video y se lo envió por WhatsApp a su expareja, Benerio Jean Brito, quien se encontraba en Haití. El Ministerio Público describe que en este se observa a la bebé acostada en una cama, boca arriba, llorando. Una persona con voz femenina toma una almohada y se la pone en la cara a la infante, presionándola, tratando de asfixiarla, cuyo llanto deja de oírse por momentos al tener la cara tapada. Mientras, a la mujer se le escucha decir: “¿Tú la estás viendo cómo está gritando? Mírala, sudadita. Chequea, que soy una dura”.
Entre pataleos de la bebé, se escucha a la voz femenina decir: “Tú me avisas si eso es lo que tú quieres: que la mate. Tú nada más tienes que mandarme un sí, para que tú veas cómo te la mato”.