
Desde hace más de una semana decenas de miles de manifestantes se han volcado a las calles de Jabárovsk, una región en el este de Rusia que se ha convertido en el epicentro de unas de las protestas más multitudinarias que se han registrado en el país en los últimos años.
En su capital homónima, que se encuentra a más de 6.000 kilómetros al este de Moscú, alrededor de 40.000 personas -en una ciudad de 600.000 habitantes- participaron en la convocatoria de este sábado con pancartas en las que se leía “Liberen a Sergei Furgal”, según informaron medios locales.
Se trata del primer desafío que enfrenta el presidente Vladimir Putin después de que su partido ganara el referéndum constitucional que le da la posibilidad de estar al mando del país más grande del mundo hasta 2036.
Sergei Furgal, gobernador de Jabárovsk Krai, fue arrestado el 9 de julio; las autoridades rusas lo acusan de haber ordenado el asesinato de varios empresarios hace 15 años, sin especificar un número concreto.
Es uno de los pocos líderes regionales que no está alineado con el gobierno del presidente Putin, por eso los manifestantes creen que se trata de “otra jugada política” para controlar una región administrada por la oposición.