
La propagación del coronavirus frenará brutalmente la economía mundial, cuyo crecimiento no debería superar el 2.4% este año en el mejor de los casos, advirtió el lunes la OCDE, mientras que el G7 y el Eurogrupo se movilizan para tomar medidas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que el mundo podría incluso vivir una recesión en el primer trimestre.
En noviembre la OCDE evaluaba en 2.9% el aumento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial este año, un nivel que ya era el más débil desde la crisis financiera de 2008-2009.
Pero ahora la organización –la primera gran institución internacional que publica una previsión de impacto económico de la epidemia– trabaja con la hipótesis principal de una crisis sanitaria que alcanzará su punto álgido en China durante el primer trimestre de 2020 y en la que los demás focos quedan bajo control.
Sin embargo, si las cosas fueron a peor y hubiera una epidemia más duradera, que se extendiera también a Asia-Pacífico, Europa y América del Norte, la OCDE cree que el crecimiento mundial podría dividirse por dos y caer al 1.4%.
En esta hipótesis el comercio mundial se contraería un 3.75%