
Kilia Llano recuerda sus primeros trazos infantiles todavía sin orientación gráfica, sus primeras creaciones como estudiante de la Escuela de Diseño Altos de Chavón y de la Parsons School de New York y sus primeras ilustraciones profesionales para dos revistas en Barcelona (España).
Recuerda sus once años como ilustradora del periódico LISTÍN DIARIO, donde trabajó la ilustración editorial y le hizo guiños a la tira cómica con “La Yube”. Recuerda cada una de las historias de los libros infantiles que ha ilustrado, sus diseños publicitarios y ese poste de luz en la Zona Colonial que la inició en la pintura de calle.
Sonríe al recordar los paneles en el parque Hostos y esas primeras paredes que enfrentó con el colectivo Transitando, en 2013, que marcaron su relación permanente con el arte urbano.
Y recuerda sus logros recientes, los murales en los barrios de la ciudad y en las provincias fronterizas que han acercado el arte a la gente que no frecuenta los museos ni las galerías…YP