
Más de 40.000 médicos se presentarán a un examen que puede cambiar sus vidas para siempre. La diferencia entre aprobar o no implica poder estudiar una especialidad médica y seguir aspirando a la promesa de una exitosa carrera profesional, bien pagada y con relativa seguridad laboral. Ocho de cada diez sustentantes son rechazados. Detrás del cuello de botella y sus deficiencias, de las obsesiones y las frustraciones de quienes lo presentan, se desnudan las carencias formativas y del sistema de salud de México, un país que acusa la falta de doctores y de recursos para atender a la población y al mismo tiempo le cierra las puertas a miles de egresados que en la mayoría de los casos abandonan el país en busca de oportunidades, están en empleos precarios, o se estrellan una y otra vez con el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) hasta pasarlo. FB