
A una hora en tren del centro de Madrid, la cruz cristiana más alta del mundo se eleva sobre un risco que sobresale del valle de Cuelgamuros, de modo que puede ser vista desde una distancia de hasta 40 kilómetros.
De hormigón y 150 metros de altura, la cruz corona un complejo que comprende un hospedaje, una basílica y otra construcción cuyo nombre rebautizaría toda la zona: la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.
Allí está enterrado desde 1975 quien lo mandó a construir: el dictador Francisco Franco, tras ganar la guerra civil (1936-1939).
El lugar se ha convertido en un elemento de polémica política y mediática tras una histórica decisión del Tribunal Supremo, que autorizó esta semana exhumar los restos del caudillo.La corte respaldó la iniciativa del gobierno del socialista Pedro Sánchez -una de sus propuestas estrella- para trasladar los restos del Franco al cementerio de Mingorrubio, en Madrid, pese a la oposición de la familia Franco y organizaciones de extrema derecha….MP