
Brasil, que celebró ayer viernes el Día Nacional de Incentivo a la Donación de Órganos, elevó en el primer semestre el número de trasplantes complejos, como los de corazón y médula ósea, y alcanzó una meta inicial de donadores, aunque las cifras están distantes de la demanda de la población.
El Ministerio de Salud divulgó que entre enero y junio se realizaron en el país 1.780 trasplantes de médula ósea, un 26,8 % más frente al mismo período de 2018, y 203 de corazón, cifra un 6,3 % superior en el mismo comparativo.
Ese tipo de órganos, apuntó el Ministerio, son considerados ‘complejos’ por el ‘poco tiempo entre la retirada del órgano y el implante y la necesidad de clínicas especializadas’ para las intervenciones quirúrgicas. FB