Home Salud Una sorprendente táctica para poder resistir los irresistibles antojos

Una sorprendente táctica para poder resistir los irresistibles antojos

0
Una sorprendente táctica para poder resistir los irresistibles antojos

INTERNACIONAL,- Los antojos de comida son notoriamente difíciles de resistir.

El aroma del pan que llega a tu nariz, un vistazo a esas papas fritas o la sensación repentina de nostalgia pueden hacer que incluso los dotados con más fuerza de voluntad olviden rápidamente esa tantas veces tomada resolución de alimentarse más saludablemente.

Los antojos están vinculados a la memoria. Cuando comemos un alimento que nos gusta, creamos un recuerdo positivo. Cuando asociamos una comida con recuerdos felices, afecta a lo bien que creemos que sabe y lo bien que nos hace sentir, le explicó a la BBC el psicólogo social Carey Morewedge, de la Universidad de Boston, EE.UU.

Cuanto más comemos de esa comida, más reforzamos este recuerdo. Cuando se forman estos recuerdos positivos, se entrometen en nuestra conciencia como un anhelo. Un olor, sentimiento o lugar pueden traer a la mente esa memoria y provocar un antojo.

Un premio cerebral

Los antojos están estrechamente relacionados con los centros de recompensa en el cerebro.

Comida chatarra en cerebro

Los alimentos cargados de carbohidratos, como las bebidas azucaradas y las papas fritas, desencadenan una ruta de señales hacia estos centros de recompensa, mientras que los alimentos grasos como el queso toman una ruta diferente.

Si mezclas carbohidratos y grasas -en un helado o chocolate, por ejemplo-, esos centros de recompensa se refuerzan, según una investigación de la Universidad de Yale.

Entonces tu cerebro te recompensa por satisfacer los antojos de estos alimentos.

¿Qué hace que un antojo sea más fuerte?

Nuestras emociones y estilo de vida pueden hacer que los antojos sean más difíciles de resistir. Y hay algunos factores que han demostrado debilitar la resolución.

4 formas conocidas de lidiar con los antojos…

Hay una serie de teorías sobre cómo ayudarte a resistir un antojo de comida, o incluso prevenir el antojo.

  1. Bebe más agua. Un estudio encontró que beber 500 ml de agua antes de una comida ayudaba a las personas a perder peso.
  2. Ponte en movimiento. Estudios mostraron que los antojos de chocolate se redujeron cuando las personas hacían algún ejercicio rápido.
  3. “Asegúrate de comer lo suficiente a la hora de las comidas para evitar que busques golosinas azucaradas por la tarde o por la noche”, aconseja la terapeuta Sally Baker.
  4. “Si te sientes estresado, ansioso o incluso aburrido, puedes hacer algo distinto que comer para salir de ese estado de ánimo negativo”, señala Baker. “Dar un paseo por un parque funciona para muchas personas, reunirse para conversar con amigos o incluso un baño puede ser mucho más satisfactorio que recurrir a un refrigerio y es más probable que te haga sentir mejor”.

.y una táctica más fuera de lo común

Varias de las teorías anteriores requieren una acción -beber agua, hacer ejercicio, etc.- que ayuda por diferentes razones, entre ellas porque te distraen.

Van por la línea de los consejos que te dan amigos o familiares, aquello de: “¡Deja de pensar en eso! Ponte a pensar en otra cosa y verás que se te pasa”.

Sabios consejos.

Pero, entonces, ¿por qué un equipo de investigadores aconseja todo lo contrario?

Ellos mismos en su estudio empiezan recordando a los perros del fisiólogo y psicólogo Iván Pávlov, aquellos que en los experimentos salivaban anticipando la comida, y señalan que eso refleja nuestra propia experiencia imaginada, es decir, pensar en el consumo futuro de chocolate aumenta nuestro deseo y nuestra motivación para obtenerlo.

Pues los estudios de Morewedge y sus colegas mostraron que la disminución en la respuesta hedónica también puede ser inducida imaginándote que te comes la primera barra de chocolate.

En las comparaciones de los sujetos a los que se les pidió que imaginaran el consumo repetitivo de dulces o queso, observaron una caída específica en la cantidad consumida cuando a los sujetos se les ofrecieron los alimentos imaginados previamente.

Vale la pena intentarlo, ¿no? Si te resulta efectivo, sería una forma más agradable de resistir un antojo que intentar constantemente alejar de nuestra mente esas cosas que tanto nos gustan.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.