Madres y abuelas venezolanas: la presión por emigrar

0

VENEZUELA,- Viajan con sus hijos y nietos por tierra a través de tres países, recorriendo puestos de control fronterizos y cruzando ríos cuyas aguas alcanzan la altura de sus cinturas. 16 mujeres cuentan su testimonio en un viaje que han emprendido hacia lo desconocido para resguardar a sus familias.

1-Teresa Amaro, de 83 años, oriunda de Barquisimeto es retratada junto a su hija Maite Pérez, de 43, y su nieto Edwar Coste, de 7, antes de continuar su viaje a Perú. Teresa se rehusaba a salir del país, pero tras sufrir un ataque cardíaco y frente a la dificultad para encontrar medicamentos, accedió a la petición de su hija para emigrar. En su casa ya no contaban con electricidad ni gas para cocinar.

2-Erika Fernández, de 33 años, espera en una fila con sus hijos Ronald, de 10, y José, de 3, en el centro de servicio fronterizo entre Ecuador y Perú. Fernández, enfermera de profesión, viaja para encontrarse con su esposo, quien ha estado en Perú por un año. “Todo ha sido terrible desde que salí de mi casa y todavía es una pesadilla (…) Mi hijo ha estado vomitando desde la noche anterior, lo llevé a la Cruz Roja y me dieron agua para rehidratarlo y paracetamol en caso de que tenga fiebre”, explica Erika. Entre sus motivaciones para emigrar, destaca el ideal de conseguir una mejor calidad de vida para sus hijos: “No quiero enseñarles que tienen que luchar por la comida, sino que cualquiera que trabaje, puede comprarla”.

3-Iris Mejías, de 68 años, fue diagnosticada con cáncer unos meses después de que su hija y su yerno dejaran Venezuela para ir a trabajar a Perú. Ahora, descansa con su nieta Victoria, de 10 años, en el centro de servicio fronterizo entre Ecuador y Perú antes de continuar su viaje a Lima. Iris trabajó más de 40 años como enfermera, pero su salario actual no alcanzaba para comprar la comida de una semana. “Después de la cirugía, no he podido recibir quimioterapia porque no tenemos acceso a medicamentos. Me decepciona que me hayan robado la vejez”. Iris emprendió el viaje para llevar a Victoria con su madre, por miedo a que el cáncer la consumiera dejando a la pequeña “en el limbo”, mientras los dos hermanos mayores de Victoria se quedaron en Venezuela completando sus estudios.

4-uviamdy García, de 19 años, viaja junto a su hijo Luian, de 2, para reencontrarse con su esposo, quien ha vivido desde hace un año en Perú. Juviamdy, paramédica, cuenta con 20 dólares para intentar llegar a Lima, mientras su hijo con amibisasis ha tenido episodios de diarrea y sangre en las heces durante la travesía. “Llegamos a San Antonio (Venezuela) el lunes y (el guía) nos ayudó a cruzar (la frontera) utilizando los caminos. Cuando llegamos al otro lado, la policía colombiana nos detuvo y nos hizo regresar. Tuvimos que regresar al río, pero esa vez solo con los niños, porque nadie nos ayudó”. Juviamdy estudiaba medicina, pero desertó al quedar embarazada y tras una experiencia traumática en la que durante un día de clases, entraron varios hombres con armas al aula para robar al grupo.

DEJA UNA RESPUESTA

Dejar un comentario
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.