
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, se ha reunido este miércoles con los ‘tories’ en el órgano de gobierno del Partido Conservador en el Parlamento y les ha ofrecido su dimisión para la siguiente fase del Brexit si apoyan el acuerdo negociado por Londres y Bruselas en una tercera votación.
“Sé que algunas personas temen que si votáis a favor del Acuerdo de Retirada yo lo tome como un mandato para lanzarme a la segunda fase (del Brexit) sin el debate que necesitamos tener. No lo haré. He escuchado lo que estáis diciendo”, ha anunciado May en la Comisión 1922 de Westminster.
“Le pido a todo el mundo en esta sala que apoye el acuerdo para que podamos completar nuestra histórica obligación de acatar la decisión del pueblo británico de abandonar la Unión Europea de una forma suave y ordenada”, ha indicado.
Después, la ‘premier’ se ha declarado “preparada” para dejar el cargo antes de lo previsto para “hacer lo correcto para el país y para el partido”. “Sé que hay un deseo de un nuevo enfoque y un nuevo liderazgo para la segunda fase de las negociación del Brexit y no me interpondré en el camino”, ha afirmado.
Este último movimiento de May para sacar adelante su plan para el Brexit no ha sido una sorpresa para muchos, pues la idea había cobrado fuerza durante los últimos días.
El as que May tenía en la manga para superar el bloqueo era, evidentemente, su propia cabeza y algunos analistas y políticos apuntaban que estaba forzando la situación en el Parlamento -llegar a ignorar incluso las medidas que saliesen este miércoles de la cámara -para crear un marco extremo en el que su dimisión permitiese seguir avanzando y le dijese una salida digna tras cumplir su gran objetivo político desde que llegar a Downing Street, en junio de 2016.