WASHINGTON.- El ascenso que logró la Argentina a mercado emergente abre una oportunidad para desarrollar la plaza bursátil de Buenos Aires y atraer al país nuevos fondos que hasta ahora no podían invertir en empresas argentinas o concentraban todo su poder de fuego en los papeles que cotizan en la Bolsa de Nueva York.
“Esto genera el incentivo para que los fondos vayan al país”, comentó a la nacion un administrador de un fondo de Nueva York que ya ha invertido en la Argentina. “Hay mucho más dinero invertido en mercados emergentes que en mercados de frontera”, comparó.
Ahora, continuó, se abre la oportunidad para que la cantidad de fondos globales que operan en el mercado local “suba exponencialmente”, algo que además estará apuntalado, dijo, por la ley de mercado de capitales.
“Estamos a mitad de camino -indicó-. La Argentina podría tener el 40 por ciento de todo el volumen transaccionado. Hoy el 90 por ciento se transacciona en Nueva York. Ese número podría ser el 60 y el 40 por ciento restante transaccionarse en la Argentina, y eso depende de nosotros y de desarrollar el mercado de capitales local. Es la gran oportunidad que se nos abre ahora”.
El primer impacto de la reclasificación ya se vio en las acciones, pero habrá otro, el año próximo, cuando se efectivice el ascenso anunciado por MSCI y se vuelquen fondos frescos a los papeles argentinos. Operadores esperan además un efecto contagio en el mercado local, que podría potenciarse con el desarrollo de la plaza argentina. A eso se suma además que el riesgo de invertir en la Argentina bajará por la reclasificación, algo que debería llevar a que, a partir de la decisión de MSCI, haya más proyectos de inversión viables.
“Esta decisión te abre la cancha a un pool de inversores mucho más grande que hasta el día de hoy no podían invertir en la Argentina porque era un mercado de frontera y que podrían invertir en la Argentina siendo un mercado emergente. Eso podría darles momentum a las acciones locales”, dijo Juan Vázquez, de Puente.
MSCI, la evaluadora de riesgo que anteayer anunció el ascenso de la Argentina desde la categoría de mercado de frontera a mercado emergente, justificó su decisión ayer en las “continuas mejoras en el acceso al mercado”, como la simplificación de los registros para inversores extranjeros, la “liberalización del mercado de capitales” y algunas reformas introducidas por Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), como la creación de un banco liquidador.
Siobhan Morden, directora de Nomura para América Latina, estimó que el upgrade de MSCI aportará un flujo de capitales de alrededor de US$4000 millones, que serán críticos, además, para paliar el déficit de la cuenta corriente.
“Existe una clara escasez de dólares para financiar el déficit en cuenta corriente sin nuevas emisiones de deuda en dólares, por lo que los flujos de capital alternativos son importantes”, indicó Morden. “También proporciona un claro impulso de confianza, que el título del Fondo Monetario Internacional no consiguió […] El título de MSCI es un voto de confianza indiscutido que valida a la Argentina como un destino amigable para los inversores extranjeros”, agregó.
