La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) cuenta con un personal de más de 60,000 agentes que se dedican a diario a proteger las fronteras del país del tráfico ilegal de narcóticos, personas, animales y del ingreso de otros productos no autorizados.
A pesar de las fuertes medidas de seguridad para ingresar al país, narcotraficantes y hasta turistas intentan pasar por las aduanas mercancías prohibidas de las maneras más ocurrentes para no ser descubiertos.
Puede que comprar algunos productos en Latinoamérica resulte más barato para los residentes estadounidenses debido al valor del dólar comparado con esas monedas locales, pero ¿se justificaba traer un cerdo asado entero en lugar de comprarlo y prepararlo aquí? La respuesta de los oficiales de aduanas en el aeropuerto de Atlanta fue un rotundo “No”. El perro de los agentes migratorios llamado “Joey” (quien por la foto parece tener muchas ganas de probar la mercancía) fue quien alertó a las autoridades sobre el puerco asado. El decomiso ocurrió durante el fin de semana de la tradicional celebración del Día de Acción de Gracias. La maleta pertenecía a una persona que viajaba desde Perú. Creditos Nuevo Herald