Un gran jurado de Missouri falló que no hay suficiente evidencia para presentar cargos contra el policía de Ferguson, Darren Wilson, por la muerte del joven negro Michael Brown el 9 de agosto en un trágico caso que ha mantenido en vilo a la comunidad por meses.
El fiscal del condado de San Luis, Robert McCulloch, señaló que un jurado de nueve personas blancas y tres afroamericanas tuvo la oportunidad de revisar tres autopsias separadas, incluida una del Departamento de Defensa, así como centenares de fotografías y evidencia física.
McCulloch indicó que se desacreditó el testimonio de varios testigos por contradecir las evidencias físicas, y señaló que los resultados de todas las autopsias fueron consistentes.
“Esta decisión no será aceptada por algunos y causará gran decepción a otros, pero todas las decisiones del sistema criminal de justicia se basan en evidencias físicas y científicas”, señaló.
La familia se declaró “profundamente decepcionada” por el veredicto. “Todavía no les importa. Nunca les va a importar”, expresó la madre de Brown a la prensa visiblemente afectada.
El presidente Barack Obama llamó a la calma al tiempo que admitió que este caso “evidencia” los retos aún pendientes para una nación con historia de discriminación racial. “Hemos hecho grandes progresos en las relaciones raciales, he sido testigo de ello en mi propia vida, pero sigue habiendo problemas. (…) La situación en Ferguson evidencia desafíos que seguimos teniendo como nación”, dijo el mandatario en una declaración desde la Casa Blanca, según la agencia EFE.
Centenares de personas se congregaron en los alrededores de la fiscalía de San Luis, donde la policía ha dispersado con gases a los manifestantes indignados por el fallo del gran jurado, algunos de los cuales tenían botellas incendiarias.
Se reportó que un grupo atacó y rompió los cristales de una patrulla de la policía de Ferguson y lanzó piedras y botellas contra decenas de agentes, a pesar del llamado del presidente a mantener la calma.
Algunas de las calles aledañas a la fiscalía de Ferguson se convirtieron en escenario de una gigantesca cortina de humo, donde circulaban vehículos blindados de la policía, informó la agencia Notimex. Testigos presenciales escucharon por lo menos la detonación de un disparo, aunque sin poderse determinar la procedencia.
La causa podrá reabrirse si surgen nuevas pruebas y la familia del joven muerto podrá intentar la vía civil presentando una demanda contra el agente, aunque este tipo de acciones no suelen prosperar. Por otra parte, permanece abierta una investigación federal sobre derechos civiles en torno al suceso y otra investigación independiente del propio Departamento de Policía.
El 20 de agosto el tribunal comenzó a analizar la evidencia recabada por la fiscalía sobre el caso para decidir si abrir un proceso criminal contra Wilson. El policía hubiera podido enfrentar cadena perpetua de haber sido hallado culpable de las cargos más graves.
Los abogados de la familia Brown han dicho que el adolescente intentaba rendirse cuando recibió los disparos, mientras que quienes apoyan a Wilson afirman que el policía temía por su vida y abrió fuego en defensa propia.
RELACIONADO: Cronología de hechos tras muerte de Michael Brown
El suceso causó una ola de indignación, protestas y disturbios, decenas de detenidos, destrozos y encendió el debate sobre el abuso de la fuerza policial y la discriminación racial en el país.
Las autoridades se han estado preparando durante meses para un escenario de violencia tras el veredicto. El gobernador de Missouri, el demócrata Jay Nixon, declaró el estado de emergencia y desplegó a la Guardia Nacional del estado hace unos días. La orden instruía a la policía a “proteger los derechos civiles y garantizar la seguridad pública en Ferguson y la región de San Luis”.
“Mi familia y yo estamos devastados, toda nuestra región está lastimada”, dice Brown en el video. “Continúen levantando sus voces con nosotros y vamos a trabajar juntos para sanar – para propiciar un cambio duradero para todas las personas independientemente de su raza. Vivimos juntos aquí, este es nuestro hogar. Aquí somos fuertes unidos”.
Luego de conocerse que el gran jurado tenía su veredicto, los padres del joven de 18 años pidieron cuatro minutos y medio de silencio para recordar el motivo de su indignación, en referencia a las cuatro horas y media que tardaron en recoger el cuerpo sin vida de su hijo de la calle.
“No estamos aquí para ser violentos. Estamos aquí en memoria de nuestro hijo. Estamos aquí para proteger a nuestros hijos. Estamos aquí para exigir justicia e igualdad para todos. Levantamos nuestras voces para asegurarnos de que hombres, mujeres y niños blancos y mestizos puedan vivir en este país sin ser devaluados por el color de su piel”.