SD. Berkis Brazoban busca liberarse de la condena a 30 años de prisión que desde 2019 pesa sobre su vida. Cuando tenía 23 años, se grabó en un video que terminó difundiéndose en Facebook, en el que asfixiaba con una almohada a su bebé de 11 meses de nacida, quien no falleció. Era un simulacro –alega– para presionar al padre y que este cumpliera con la manutención. Ahora, la Suprema Corte de Justicia debe decidir su destino.
“Si bien es cierto que una vez contextualizada la situación personal de la imputada, todo parece indicar que una condena a 30 años luce excesiva, también es cierto que es la pena establecida por la ley”, analiza el abogado José Ricardo Taveras. “Técnicamente, hacer juicios de valor sobre la actuación de las juezas en sus ponderaciones, no resulta sostenible, toda vez que el hecho de que la niña no haya muerto no incide en la determinación del ilícito imputado”.