A más de un año de adaptarse a una nueva forma de vida ante la pandemia por la Covid-19, los trabajadores de la salud, (médicos, enfermeras, bioanalistas, camilleros, técnicos, gerentes de áreas, personal administrativo), presentan mayores niveles de ansiedad, depresión, trastorno por estrés postraumático, síndrome de burnout (estado de agotamiento mental, emocional y físico) y problemas del sueño en comparación con la población en general.
Pues en múltiples estudios realizados a los colaboradores del sector, que han sido los héroes en tiempos de tanta incertidumbre, sobre su salud mental durante la pandemia (Pappa et al.), se ha reportado que más de uno en cada cinco proveedores padecen de ansiedad y/o depresión.