En los campos de caña del Consorcio Azucarero de Empresas Industriales (CAEI) se libera un pequeño insecto llamado Tetrastichus howardi. Este es obtenido bajo condiciones artificiales para ser usado como controlador biológico. Y ya ha contribuido a bajar la afectación de plagas en las plantaciones.
Entre las plagas más comunes que se buscan combatir con este parasitoide se encuentra el barrenador del tallo, que constituye la principal amenaza a la caña de azúcar en la República Dominicana. De acuerdo a los datos de CAEI, se estima que por cada 1 % de índice de infestación se pierde 0.5 kilogramos de azúcar por tonelada de caña cosechada.