Los bomberos batallaron el lunes por sexto día consecutivo para sofocar enormes incendios forestales cerca de los populares centros playeros de Turquía.
Azuzadas por los fuertes vientos y las altas temperaturas, las llamaradas iniciadas el miércoles han dejado ocho muertos a su paso.
Miles de residentes y turistas han abandonado las zonas costeras, incluso en barcos, carros o camiones. Muchos habitantes de la zona han perdido sus viviendas y animales y están sufriendo dolencias respiratorias debido al denso humo.